El pollo de engorde moderno ejemplifica la rápida evolución del ganado impulsada por la agricultura industrial. En 1925, un pollo promedio pesaba 2,5 lb después de 112 días y requería 4,7 lb de alimento por libra de peso vivo. Hoy, un pollo de engorde alcanza 6,57 lb en solo 47 días, consumiendo solo 1,69 lb de alimento por libra de carne.
Tras el sacrificio, los pollos son transportados en grandes contenedores a las plantas de procesamiento, donde son atados a cintas transportadoras, volteados, sumergidos en agua, lavados en un baño eléctrico y decapitados. Este proceso mecanizado, descrito como una forma de «electroanestesia», se lleva a cabo a una escala de aproximadamente setenta y cinco mil millones de aves al año, lo que convierte a la carne de ave en la más consumida del mundo.
Debido a su gran número—aproximadamente cuatro pollos por cada ser humano—los pollos de engorde probablemente dejarán un registro fósil distintivo. Sus esternones, muslos y huesos de ala sobredimensionados, que se momifican en condiciones anaeróbicas de vertedero, podrían convertirse en una firma geológica del Antropoceno, la nueva época propuesta definida por el impacto humano.
El término “Antropoceno” fue acuñado en 2000 en una reunión del Programa Internacional de Geosfera‑Biocenosis en Cuernavaca, México, cuando el químico atmosférico Paul Crutzen instó a que se reconociera formalmente la era del cambio planetario. Aunque la Subcomisión de Estratigrafía Cuaternaria votó en contra de adoptar formalmente el epoch en 2024, el concepto ha entrado en el discurso científico y público como un marco para comprender la influencia de la humanidad en los sistemas de la Tierra.
Los científicos consideran ahora que la mitad del siglo XX, marcada por la Gran Aceleración de la actividad industrial, podría servir como un marcador estratigráfico. En futuros testigos de sedimentos, una capa delgada de residuos radiactivos, contaminación por plásticos y restos fósiles de pollos de engorde podría funcionar como una marca temporal precisa del inicio del Antropoceno.