En un esfuerzo coordinado, la carta fue firmada por una amplia gama de artistas, escritores y líderes culturales que sostienen que la prohibición en el Reino Unido de las obras de Sally Rooney constituye una restricción injusta a la libertad literaria. Los autores de la carta afirman que el apoyo de Rooney al grupo Palestine Action no debe usarse como base para prohibir sus libros del mercado.

La carta abierta, publicada por Livres Hebdo, destaca las preocupaciones de que la prohibición podría sentar un peligroso precedente para la censura de las opiniones políticas expresadas por los autores. Los firmantes subrayan la importancia de proteger el derecho de los lectores a acceder a la literatura, independientemente de las posiciones políticas de sus creadores.

Aunque el gobierno del Reino Unido aún no ha respondido a la carta, la medida ha llamado la atención sobre el debate más amplio acerca de la intersección entre política y edición. La prohibición, que afecta a todas las ventas de los títulos de Rooney en el Reino Unido, ha suscitado críticas en los círculos literarios de todo el mundo.