Thotario, una plataforma francesa, está investigando la creación de un mercado secundario para libros digitales, un concepto aún no establecido en el ámbito digital. La compañía ha lanzado una encuesta anónima de unas veinte preguntas dirigida a usuarios de libros digitales para medir hábitos, frustraciones y expectativas en torno a la compra, el préstamo, la fijación de precios y la reventa de eBooks.

La encuesta, que se espera que dure entre cinco y ocho minutos, tiene como objetivo recopilar al menos 200 respuestas antes de su fecha límite a principios de octubre de 2026. La propuesta de Thotario permitiría que los libros electrónicos cambien de propietario con la aprobación del autor, quien recibiría una parte de las transacciones posteriores.

El mercado de libros digitales en Francia está creciendo, pero los libros físicos siguen dominando. Un barómetro Sofia‑SNE‑SGDL de 2026 reveló que el 24 % de los franceses de 15 a 80 años leyó al menos un libro digital en 2025, siendo los smartphones el dispositivo principal. Mientras tanto, el 65 % de los lectores de papel se mantiene fiel al formato impreso, lo que indica que lo digital complementa y no sustituye las prácticas tradicionales.

Económicamente, los libros digitales representaron el 10,1 % de los ingresos de los editores en 2024, con un crecimiento del 8,5 % en la literatura digital impulsado por romance, crimen y ciencia ficción. El mercado de libros usados del país vecino sigue siendo sólido, con entre 48 y 80 millones de ejemplares de segunda mano vendidos en 2022, lo que representa entre el 17 % y el 20 % de los libros impresos vendidos.

El cuestionario de Thotario también indaga sobre la disposición a pagar por eBooks de segunda mano, las funciones deseadas, como el historial de circulación, el préstamo a seres queridos o la trazabilidad mediante blockchain, y el interés en convertir la propiedad digital en una edición física.

La plataforma señala que su modelo cumple con la decisión del Tribunal de Justicia de la UE de 2019 en el caso Tom Kabinet, que exige el consentimiento del autor para la reventa de libros electrónicos. Actualmente, la prueba pública de Thotario utiliza obras de dominio público y una moneda ficticia.