La nueva tecnología, concebida por el editor Fernando Goncalves, combina un libro ilustrado de papel con una aplicación complementaria que monitorea las señales vocales y el manejo físico de las páginas.
Mientras el niño lee en voz alta, la aplicación detecta la velocidad y el tono de la voz, así como el giro de las páginas, y adapta una banda sonora precompuesta para que coincida, creando una experiencia de lectura nocturna personalizada e inmersiva.
Poésie, una joven casa independiente con sede en Varoise, presentó una patente para el concepto de “livre lectophonique”, posicionándolo como un formato de lectura juvenil interactivo que reacciona a la voz del lector.
La compañía dice que el sistema está diseñado para cuentos de dormir, ofreciendo una capa musical que varía con cada sesión de lectura, fomentando la participación y el uso repetido.
No se ha anunciado una fecha de lanzamiento comercial, pero Poésie tiene previsto integrar la tecnología en sus próximos títulos infantiles.